Lunes 09 de Enero de 2012
Escrito por MartE Uribe
Llegué a Bogotá para casarme en enero del 80. Fue el año en que el polvorín social que se había venido gestando en El Salvador, empezó a arder. Toda mi familia, aterrada de pensar en que yo viviría allí, me pintó una vida posible en Bogotá, ciudad que para esa época rondaba los cinco millones de habitantes y que a mí me parecía inmanejable.
Síguenos en:
